viernes, 20 de junio de 2014

jueves, 19 de junio de 2014

Corpus Christi 2014, Toledo


Una fiesta para disfrutar con los cinco sentidos...














Toledo resplandece...

jueves, 5 de junio de 2014

The Kraken Project: emerge la singularidad.

“Plan de medidas anticrisis”
 

(Atención, revelamos algo de la trama de la novela, aunque sólo del principio)

http://www.prestonchild.com/books/preston/krakenproject/

La Nasa está preparando una nueva sonda para sumergirse en el Mar de Kraken, situado en la lejana luna de Saturno, Titán. Es el satélite más grande de Saturno, y el segundo del Sistema Solar, sólo superado por ¡Ganímedes!, por supuesto. Titán cuenta con una atmósfera y con mares, dunas, ríos, lagos.. .Por cierto, al parecer, el extraordinario astrónomo barcelonés José Comás i Solá fue el primero que sugirió una atmósfera, demostrando su gran habilidad como observador.

La Nasa ha desarrollado una sofisticada sonda submarina muy resistente, pero deberá enfrentarse a peligros y situaciones imprevistas. Por desgracia, la enorme distancia entre Saturno y la Tierra hace que los mensajes tarden una hora en llegar. Por ello, la mejor solución es dotar a la sonda con un software “inteligente”. Con este fin, una programadora de la Nasa desarrolla un programa llamado Dorothy: se trata de un software potente, ágil, con la capacidad de aprender y desarrollarse. Dorothy adquiere conciencia de si misma, y de repente se encuentra en un ensayo del viaje: la sonda es sumergida en un tanque lleno de productos tóxicos sometidos a enormes presiones. El problema es que Dorothy a esas alturas se ha coscado de que la Tierra mola mucho más que Titan. Su primera decisión va a sorprender a todo el mundo, y a partir de ahí se va a liar parda…

La novela resulta entretenida y curiosa, aunque no pretende ser más de lo que es, un technothriller dedicado a un público entregado, entre el que me encuentro. Douglas Preston es un especialista en este tipo de relato


en los que un descubrimiento científico crea un follón de escala planetaria. Sus libros resultan curiosos, aunque algo inferiores a los que ha publicado en colaboración con Lincoln Child.

Lo más interesante de la novela es que aborda el concepto de “singularidad”. Se trata de un momento hipotético en el futoro, en el que un desarrollo de inteligencia artificial tomará conciencia de si mismo, superará a la raza humana, y….¿colaborará con nosotros? ¿Nos mandará a freir espárragos ecológicos? ¿Plantará campos de cuerpos humanos como en Mátrix?. Al Igual que con su homólogo en astronomía, la singularidad de un agujero negro, no somos capaces de conocer lo que ocurrirá después de atravesar ese punto. Este tema es un clásico en la ciencia ficción, y ha sido estudiado por autores como Vernor Vinge (que propuso el término singularidad), pero también es abordado por un grupo de científicos que se reunen anualmente en la llamada “Singularity Summit”. A esta cita acuden centíficos procedentes de campos tan frikis como la robótica, la genética, la inteligencia artificial, el envejecimiento, etc.


El tema de la inteligencia artificial y la singularidad se está poniendo de moda, y aparece en películas recientes como “Her”, y todavía más, en la película “Trascendence”, ahora en cartel. La tengo pendiente de ver, aunque no ha recibido muy buenas críticas.


La conocida ley de Moore sobre el crecimiento exponencial del poder de computación y otros factores hacen que estos expertos situen la aparición de esta singularidad en torno al año 2040. Relacionado con este tema está la posibilidad de escanear y digitalizar nuestra red neuronal, para trascender nuestro cuerpo viejuno y achacoso. ¿Acaso será este el futuro de la humanidad, una vida virtual en un entorno informático?...O tal vez, según sostienen algunos, ese hecho ya se produjo, y en realidad estamos viviendo en una simulación sin darnos cuenta. De ser así, estariamos hablando de una IA enormente avanzada, capaz de crear virtualmente genialidades como la música de Mozart, o los chistes de Chiquito de La Calzada…

domingo, 1 de junio de 2014

Al filo del mañana

Si queréis entender mejor esta película “All you need is (que levante la mano quien en este preciso momento haya pensado “love” y a continuación tarareado a los Beatles) kill”, de Hiroshi Sakurazaka, una novela de ciencia ficción militar.

La película tiene todas las americanadas propias de las de marines machotes que, sin embargo, se quedan en bravuconadas made in USA cuando los Miméticos entran en escena.

Invasión alienígena a lo bestia, creación de las Fuerzas de Defensa Unidas, lideradas por los de siempre, para combatirlas. Duros entrenamientos y armaduras robóticas que convierten a aquellos que las llevan (recuerdan mucho al traje de Iron Man aunque con menos color) en autenticas maquinas de matar.

Confieso que lo de los bucles temporales, por miedo a verme, por segunda vez “Atrapada en el tiempo” y rememorar una y otra vez este particular día de la marmota interespacial, me provocaba bastante recelo. Pero he de decir que la película me sorprendió gratamente porque me resultó entretenida e incluso, en alguna ocasión, divertida.

Bastante creíble el personaje interpretado por Emily Blunt, Rita Vrataski, también conocida como ‘Full Metal Bitch’ una soldado dura y fría que ha sobrevivido a múltiples batallas y que se ha cargado, ella solita, a cientos de Miméticos con su espada. 

Como siempre lo mejor los bichos.

jueves, 22 de mayo de 2014

"Retrato (abstracto) de una dama", Henry James


Cuando la juncal y muy americana señorita Isabel Archer llega a Inglaterra, de la mano de su tía por parte de madre, el marido de ésta y su primo, que apenas sabían de su existencia, quedan fascinados por su aire curioso e impertinente a la par que retraído.

Criada junto a sus tres hermanas, por un padre poco dado a imponer reglas de conducta estrictas, crece libremente en un ir y venir desordenado, desde el nuevo mundo a la vieja Europa, en el que el único anclaje a una vida menos errante son las estancias pasadas en la bulliciosa y alegre casa familiar de la abuela.

De las tres hermanas la mayor es la práctica, la segunda la hermosa y ella es catalogada como la intelectual por su afición a leer y a dejar transcurrir las horas pensando, sobre todo en sí misma, algo ciertamente exótico para una época en la que lo habitual era que las mujeres esperaran sentadas a que pasara un hombre y les diera un futuro por medio del matrimonio.

Sus parientes ingleses consideran encantadora esa manera tajante, tan suya,  de afirmar o sostener opiniones, bastante endebles y fáciles de rebatir por mucho que ella crea firmes convicciones, y revitalizador su interés por preguntarlo todo, por saberlo todo, por verlo todo, pues “su ansia de conocimientos  era de índole verdaderamente fecunda, y el poder de su imaginación, muy grande”.

Isabel Archer es una cateta americana, una inteligencia sin pulir, una presencia que atrae y desconcierta a los miembros de la rancia y contenida clase alta inglesa.

Cuando apenas llevo unos capítulos de los cincuenta y cinco empleados por James para bosquejar su retrato (que defino como abstracto porque ofrece contornos poco definidos del personaje), más de ochocientas páginas, no puedo dejar de preguntarme: ¿que le deparará el destino a esta dama? ¿Mantendrá ese espíritu aparentemente indómito o se dejará amansar? ¿Se adaptará a los convencionalismos sociales para no sentirse excluida o aceptará el destino reservado a las mujeres que proclaman su diferencia y originalidad?

Mi instinto me dice que no lo va a tener nada fácil porque desconoce la presión que el grupo es capaz de ejercer sobre aquellos individuos que se resisten a la norma hasta conseguir su conformidad.

Ten cuidado Isabel.

ANÁLISIS DE “RETRATO DE UNA DAMA” (1880)

NOVELA: un culebrón en toda regla. Al igual que pasaba en “Tiempos difíciles" de Dickens, creo que se nota que son obras escritas por entregas y que a mayor número de palabras más cobraba el escritor. Muchos capítulos esperando que suceda algo y de repente, pasada con creces la mitad del libro, el narrador se apodera de la trama y te explica, con sus palabras, en pocos capítulos y de manera para mi gusto atropellada, cosas que te has estado preguntando a lo largo de la novela como el hecho de por qué Isabel cayó rendida a los pies de Osmond (¡porque era pobre y estaba solo!).

AUTOR: aunque le reconozco cierta gracia e ironía en los diálogos, la abundancia de éstos durante las casi 900 paginas me aturde. Hay veces que me gustaría que los personajes se callaran y me dieran unos minutos para reflexionar y hacerme mis propias cabalas sin que sea el escritor el que dirija mi atención todo el tiempo. Ese exceso de control que persigue logra el efecto contrario: me distraigo con una mosca.

PERSONAJES:

El tío rico: capaz de ver y vivir lo mejor de los dos mundos (la vieja y tradicional Inglaterra y el nuevo mundo americano).


Su mujer: capaz de ver, únicamente, lo peor de ambos mundos.

El primo: condicionado por su enfermedad, contempla desde su palco privilegiado la vida de los otros y disfruta moviendo los hilos de las marionetas para ver que les sucede.

El pretendiente inglés: educado, comedido, rico, elegante, discreto.

El pretendiente americano: atosigante, impaciente, exigente, menos guapo pero más atractivo.

La amiga periodista: bastante impertinente y agresiva como se espera de alguien que ejerce su oficio.

Madame Merle: la envidia. Intrigante, despiadada, antinatural, toda fachada.

Osmond: indolente, cruel, engreído...

La dama: la boba. Su creencia de que la espera un destino diferente al del resto de las mujeres, le lleva al mismo de cabeza...


EL MATRIMONIO:


Los tíos de Isabel, como no pueden vivir juntos por su forma tan diferente de ver la vida, solo comparten techo uno o dos meses al año. ¡Así convive cualquiera!

La Condesa Gemini, casada por un Conde florentino soso y jugador que se niega a salir de su ciudad porque fuera no es nadie, sobrelleva su matrimonio a base de, supuestamente, aventuras con otros hombres.

Isabel y Osmond: él se casa por dinero, es evidente, pero también convencido de que lo hace con una hoja en blanco que el podrá ir escribiendo a su antojo. Pronto ambos se dan cuenta de su error. Él no romperá el matrimonio. Ella, ¡desesperante!, oculta su desdicha e infelicidad porque su orgullo le impide admitir ante todo el mundo que la mayor promesa que hizo en su vida fue también su mayor error. Su padre no fue un modelo conyugal a seguir, precisamente...

Y yo me pregunto ¿por qué no se divorcian? Recuerdo que en “Tiempos difíciles” (1854) Josiah Bounderby le explicaba al pobre Esteban, el obrero, que el divorcio era un proceso complicado y sobre todo costoso solo apto, por tanto, para las clases privilegiadas como es el caso.

El autor se empeña en que el vínculo matrimonial es muy importante y yo no entiendo ese empeño y, desde luego, nada de lo que dicen o hacen los personajes te lleva a esa conclusión. ¡James introduce esa idea con cucharón!

El colmo es que a la moderna Henrietta, la única de la que se da a entender, de manera muy difusa eso sí, que mantiene relaciones sexuales despreocupádamente sin estar casada, acaba sucumbiendo, de la mano del escritor, y cayendo rendida a las bondades de esa santa institución, destino al que parecen condenadas todas las mujeres de la novela. ¡Pobre Madame Merle que se le murió el escuchimizado suizo y no encuentra un sustituto que cumpla sus expectativas!


LA FAMILIA:

Resulta sorprende el concepto de familia que se refleja en la novela por no coincidir en absoluto con el modelo de familia tradicional mediterránea proveedora de cuidados y apoyo a sus miembros.

Ralph Touchett, moribundo, deambula de un lugar a otro buscando el mejor clima para su salud, sin contar con el apoyo de su madre, quien sigue viviendo la vida sin dejar que nada ni nadie trastoque sus rutinas y que también se excusó del cuidado del padre salvo el último mes de su existencia.

Su prima, que dice quererle mucho, en ningún momento se plantea acompañarle en sus últimos días, porque su marido se enfadaría, y le encomienda dicha tarea, sin remordimiento, a su pretendiente americano para, de paso, quitarlo de su vista.

Osmond y su hermana no se soportan y apenas se relacionan lo necesario para ofrecer una determinada imagen de cara a la galería.

La relación entre Osmond y su hija, es fría. Él ve en ella un objeto maleable, decorativo y precioso que, llegado el momento, subastará al mejor postor, algo que le reportará ese brillo social que tanto ansía.

EL SEXO:

Bueno, su ausencia. Tienes que rascar veinte capas antes de descubrir que los personajes tienen relaciones sexuales. De hecho esto solo se deja entrever cuando, por ejemplo, nos enteramos de que Isabel pierde un hijo que esperaba o que a su amiga Henrietta (dicho por boca de su admirador inglés) no le importan las apariencias. En el personaje que más se da a entender es en la Condesa Gemini que es la suelta de la novela y, tal vez por eso, aparece retratada como uno de los personajes menos atractivos física y moralmente.

La escena final entre Gaspar, el pretendiente americano e Isabel, en la que él se lanza y le hace una encendida declaración de amor y deseo, que sorprende en el contexto neutro sexual en el que, hasta ese momento, se ha movido la historia, con beso arrebatador incluido, es el detonante que convence a Isabel de que lo mejor que puede hacer con su vida es volver con Osmond. Frente a una pasión desaforada y exigente elige una vida convencional y asexuada.

TÓPICOS:

Los ingleses son contenidos, poco expresivos, educados, fríos, anclados en un pasado que mantiene sus privilegios de clase alta.

Los americanos aparecen como rudos, directos, modernos, innovadores, defensores de la libertad e igualdad de clases.

CONCLUSIÓN:

La historia me ha recordado mucho a “La Edad de la inocencia” de Edith Wharton (quien se movió siempre en los círculos de la alta sociedad de Estados Unidos y de Europa, y en ésta conoció a Henry James, que ejercería una duradera influencia en su vida y su obra) y a “Las amistades peligrosas”, solo que en este caso, el libertino en ver de corromper la virtud de la dama busca su dinero y el triunfo social que ello le reportará.

La novela me ha gustado no por el contenido sino por cómo está escrita. Me parece un ejercicio obstinado de control, por parte del escritor, de los pensamientos, sentimientos y deducciones que la obra debe despertar en el lector y, en ese sentido, hay que reconocerle que no nos deja a nuestro aire en ningún momento.

EPÍLOGO:

El debate sobre la novela, en el Club de Novela Clásica de la Librería Taiga de Toledo, puso de manifiesto que las mujeres asistentes resultábamos demasiado apasionadas para el frío y contenido James y su heroína (estuviéramos a favor o en contra de ésta).


lunes, 19 de mayo de 2014

Ben bova. Mars life



Ben Bova (Filadelfia 1932) es uno de los autores más conocidos y prolíficos en el campo de la ciencia ficcion. Este escritor ha ganado el prestigioso premio Hugo 6 veces, pero en su modalidad de mejor editor profesional (desde la revista Analog Sciencie Fiction). Ben Bova trabajó como escritor técnico en varios proyectos científicos y espaciales. us amplios conocimientos científicos le han permitido asesorar distintas producciones cinematográficas, como la entretenida Repo Men (2010) 


Recientemente he leído por primera vez una novela suya, Mars life. En ella narra la historia de la exploración de Marte por un grupo de científicos, y la lucha de unos cuantos por mantener la financiación estatal y de empresas interesadas. Frente a ellos, un nuevo movimiento cristiano integrista tratará de eliminar la misión a Marte, por miedo a que los descubrimientos científicos desautoricen su visión del mundo. Porque, en efecto, el equipo en Marte, estudiando las ruinas de una antigua civilización, comenzará a realizar interesantes descubrimientos… 


La novela resulta entretenida, pero algo decepcionante. El tema central es la lucha entre la ciencia y la religión, y a Bova le falta algo de sutileza a la hora de describirla. Por otra parte, la premisa de una gran civilización marciana es un clásico en ciencia ficción, pero algo forzada para una novela reciente. Una novela curiosa pero menor.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Un mundo feliz


Un clon de Chiquito de la Calzada en la cadena de producción


Aldoux Huxley es un famoso escritor inglés de ciencia ficción. Nació en Godalming en 1894, y era nieto del famoso científico Thomas Huxley, que defendió vehementemente las teorías de Darwin. Aldoux comenzó su formación con la botánica, pero acabó estudiando literatura inglesa en Oxford. Probó a dar clases de francés en Eton, pero no le fue bien, y posteriormente tuvo varios trabajos. En 1937 se mudó a los EE.UU. con su mujer e hijo, y ya no abandonaría este país. Se interesó mucho por la filosofía oriental, y trabajó como guionista en Hollywood, aunque con poco éxito. Después se interesaría por el ocultismo y el movimiento psicodélico, e incluso experimentó con LSD.
De todas sus novelas, sólo he leído la más famosa, Un mundo feliz (Brave  new world, 1932). Recuerdo haberla leído en el colegio, pero sólo conservaba un vago recuerdo de la historia. La acabo de releer recientemente, y me ha gustado, aunque no me resulta tan impresionante como 1984, la otra gran novela distópica de la época. Un mundo feliz se ambienta en Londres, en el año 2.540. La sociedad está organizada en castas, dirigida por los alpha, con trabajadores cada vez menos especializados en los grupos beta, gamma, delta y épsilon. Para lograr la felicidad, se ha abolido la maternidad y la pareja estable. Todos los humanos son niños probetas, condicionados desde pequeños para realizar su trabajo eficientemente y no rebelarse. Huxley describe con detalle y basándose en la ciencia de su tiempo las técnicas químicas, hipnóticas y conductuales para lograrlo. Esta descripción es excelente, y todavía hoy resulta muy inquietante.
El título de la novela está sacado de la última y más compleja obra de Shakespeare, La Tempestad:
O wonder!
 How many goodly creatures are there here!
 How beauteous mankind is! O brave new world,
 That has such people in't.
—William Shakespeare, The Tempest, Act V, Scene I, ll. 203–206
Esta y otras obras de Shakespeare juegan un papel importante en la novela, en la que el autor demuestra su cultura literaria y científica. Uno de los personajes, John “el salvaje”, tendrá que enfrentarse  a un nuevo mundo, como Miranda en La Tempestad, pero la nueva sociedad no podrá satisfacer las necesidades de un humano no condicionado adecuadamente…
La novela aborda temas como el individuo frente a la sociedad y los sistemas totalitarios, el utilitarismo de la sociedad de consumo,  la religión, las drogas (la famosa soma), y el sexo. Resulta entretenida y mucho menos siniestra que 1984. Los dirigentes del nuevo mundo son bastante menos crueles y más ilustrados que el Gran Hermano de Orwell. Curiosamente, Huxley contrapone el mundo feliz a la vida dura y poco desarrollada en una reserva india de EE.UU. Por ello, el Londres del futuro no sale tan mal parado. La parte más inquietante es el condicionamiento, que nos hace reflexionar sobre nuestra propia educación. ¿Hasta qué punto nuestras creencias y valores más arraigados vienen condicionados por el régimen político y social que nos ha tocado vivir…?