Venid hermosos que aquí os espero....
Recife, Brasil. Clara, una
atractiva e interesante mujer de 65 años, ex crítica musical, vive
tranquilamente en su bonito apartamento del edificio Aquarius, en frente de la
playa. En él convivió con su marido, crió a sus hijos, y en él guarda una
impresionante colección de música en vinilo y los recuerdos de su vida. Ahora
podrá disfrutar de su jubilación entre la animada playa, su familia y sus
aficiones…hasta que la especulación inmobiliaria llama a sus puertas.
Resistiendo en el último piso sin vender del pequeño bloque de apartamentos,
comenzará una lucha sin cuartel entre el desalmado promotor y una mujer luchadora
que quizás no esté tan sola y desvalida como podría parecer….
Con este interesante argumento
arranca la película brasileña Doña Clara (Aquarius), del director Kleber
Mendonça Filho, director y guionista de Recife. Yo tuve ocasión de conocer esta
ciudad costera del estado de Pernambuco en el año 2004, y tenía interés de
verlo en cine, además de que la película ha cosechado muy buenas críticas y
varios premios.
La cinta cuenta con la excelente interpretación
de Sonia Braga (El beso de la mujer araña, Un lugar llamado Milagro, El
principiante, etc). Encarna a la perfección a un personaje complejo, a una
mujer golpeada por algunos acontecimientos dramáticos, capaz de enfrentarse a
una dura situación con ironía, paciencia, buena educación, clase, determinación
y mucha mala leche. La tensión irá escalando y la película, aunque larga, la
dosifica adecuadamente y resulta muy amena.
Su largo metraje le permite
incluir historias familiares y de amistad, con varios hilos argumentales.
Partiendo de un ya lejano 1980, nos muestra la evolución de la sociedad, la cultura,
la presión del desarrollismo salvaje, la solidaridad y los conflictos
personales, la sexualidad, etc., todo ello sostenido por estupendos actores y
una música muy bien elegida, que ayudan a transmitir la emoción en muchos
momentos intensos.
El planteamiento de la película
es doble, ya que a la vez que narra una historia concreta, simboliza claramente
los cambios que se están produciendo en la actualidad. El bonito edificio
Aquarius, resto de otra época y otra forma de vida, con su precioso jardín, sus
dimensiones humanas y su diseño elegante se está quedando sólo entre un mar de
rascacielos. Una situación que no resulta ajena en nuestras propias costas. Los
mismos personajes siniestros, la presión del dinero de oscura procedencia, la
política y la corrupción ya los vimos en la excelente serie española “Crematorio”
(o en la prensa diaria, vaya). La película ha tenido gran repercusión en Brasil
y ha sido interpretada en clave política.
¿Cuánto tiempo resistirá Doña Clara en su defensa numantina frente la especulación y el
tiempo….?
A esta peli la dieron en el festival de cine de Mar del Plata el año pasado ..Yo no la ví pero tuvo excelente crítica
ResponderEliminarHola Ana :-). Si, ha tenido muy buenas críticas y mucha polémica en Brasil por lo que veo. Si puedes verla te gustará.
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