domingo, 11 de noviembre de 2012

El nombre: bromas peligrosas.


 

Alguna vez por la mañana he escuchado en el coche algunos programas en los que locutores supuestamente graciosos llaman a la casa de gente, y se inventan todo tipo de chorradas cada vez más absurdas, con la idea de gastar una “broma”. Este tipo de programas fueron muy populares, incluso en televisión, y hubo hasta una película, creo recordar. Estas bromas ponían muchas veces a la víctima en situaciones muy delicadas y de gran tensión, al tener que ver con temas económicos y afectivos. Nunca le he visto la gracia, la verdad. Me gustaría ver la reacción de los bromistas sometidos a su propia medicina; sospecho que no les haría tanta gracia la cosa.
Pues bien, este fin de semana he visto en Madrid una estupenda película francesa que utiliza una broma como hilo argumental. Se trata de “Le Prénom” (el nombre), dirigida por Alexandre de La Patellière y Mathieu Delaporte, basándose en una obra de teatro escrita por ellos mismos. Esta película me había pasado desapercibida, pero varias personas me la han recomendado, y yo voy a hacer lo mismo.

En ella, nos encontramos con Pierre, profesor de literatura francesa en la Universidad, y Élisabeth, profesora de instituto. Son un matrimonio acomodado pero comprometido y de izquierdas, de gran nivel cultural. Por otra parte, invitan a cenar a un amigo de la infancia, Vincent, un atractivo y triunfador agente inmobiliario, que acude con su guapa mujer Anna, y finalmente, Claude, trombonista, soltero, un hombre sensible y tranquilo.

Vincent, divertido y animado, trae pensado algo especial para la cena. Una broma (que no vamos a comentar, claro), que va a traer consecuencias imprevistas. Durante la cena, se plantearán temas políticos, sociales, familiares y amorosos, de una manera impactante, divertida e inteligente. La película va tomando fuerza y nos mantiene en tensión todo el tiempo, a la vez que nos hace reír, pero también sufrir por los personajes. La película recuerda un poco a “La cena de los idiotas”, “Pequeñas mentiras sin importancia”, y a “Un dios salvaje”.  Las excelentes interpretaciones mantienen un tono teatral, pero curiosamente a pesar de ser una especie de farsa, cada vez se vuelve más real, y es fácil identificarse con alguno de los personajes o situaciones.
Muy recomendable ver esta película, o la obra de teatro si tenemos ocasión. Está recibiendo justamente muy buenas críticas.

http://www.filmaffinity.com/es/reviews/1/147745.html

Y es que la combinación familia+ vino+graciosillo provocador puede resultar muy peligrosa…

http://www.locoporelcine.com/2012/09/critica-el-nombre.html

 

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